Con millones de españoles ultimando sus vacaciones de verano, los ciberdelincuentes vuelven a poner el foco en uno de los momentos de mayor actividad online del año. La reserva de alojamientos, vuelos, billetes de tren o actividades turísticas se ha convertido en un terreno fértil para las estafas, que cada vez son más sofisticadas y difíciles de detectar.
Organismos como Europol llevan años advirtiendo de que los fraudes relacionados con viajes y reservas online aumentan durante los periodos vacacionales, especialmente cuando los usuarios buscan ofertas de última hora o realizan pagos con prisas. La combinación de la urgencia por reservar y el elevado volumen de transacciones convierte el verano en una oportunidad perfecta para los ciberdelincuentes.
«Los delincuentes saben que durante las vacaciones solemos bajar la guardia. Aprovechan la urgencia por encontrar alojamiento, conseguir un vuelo más barato o resolver una supuesta incidencia con una reserva para conseguir que las víctimas faciliten sus datos personales o bancarios. Además, el uso de herramientas de inteligencia artificial les permite crear mensajes y páginas fraudulentas cada vez más convincentes», explica Josep Albors, director de Investigación y Concienciación de ESET España.
Las estafas más frecuentes durante las vacaciones
Las vacaciones son uno de los periodos de mayor actividad para este tipo de campañas, que evolucionan constantemente para resultar cada vez más creíbles.




