Los avances en inteligencia artificial y analítica avanzada permiten hoy abordar problemas de decisión cada vez más complejos con mayores niveles de precisión y eficiencia. A pesar de que la práctica totalidad de las grandes empresas españolas reconoce margen de mejora en costes y eficiencia operativa, el 84,5% de las decisiones complejas las siguen tomando principalmente a partir de la experiencia y el criterio de sus equipos, o con el apoyo de herramientas básicas como hojas de cálculo, reglas fijas y soluciones de analítica tradicional.
Esta es una de las conclusiones más llamativas del I Barómetro de la Optimización Matemática en España y Portugal, elaborado por DECIDE | Linkroad en colaboración con Gurobi, líder en tecnología de optimización matemática, cuyo primer avance fue presentado en mayo en Madrid.
Ahora, el estudio profundiza en el segmento de empresas que todavía no ha adoptado la IA prescriptiva, la tecnología que permite no solo predecir escenarios, sino identificar la mejor decisión posible entre múltiples alternativas teniendo en cuenta variables y restricciones operativas complejas, para entender por qué sigue sin dar el paso, y qué necesitaría para hacerlo.
La brecha no es de desconocimiento: el 95% de las empresas intuye el valor, pero no actúa
Uno de los hallazgos más reveladores del estudio es la contradicción entre percepción y acción. Entre las grandes empresas españolas que actualmente no utilizan IA prescriptiva, el 95% reconoce que tendría algún impacto positivo en su ROI. De ese porcentaje, el 46% lo califica de moderado o significativo. Solo el 5% considera que no tendría ningún efecto relevante en su negocio.



