ESET, compañía líder en ciberseguridad, lleva años alertando de que el robo de datos personales es uno de los principales objetivos de los atacantes. Esta información no solo puede utilizarse para preparar fraudes y ataques más elaborados contra las víctimas, sino también para suplantar su identidad y realizar operaciones en su nombre, con consecuencias económicas, legales y reputacionales que pueden ir mucho más allá de lo que habitualmente se piensa.
En el caso de que un delincuente utilice una copia de nuestro DNI para suplantarnos la identidad las consecuencias pueden ser desastrosas, especialmente en lo que se refiere al aspecto económico. Con esta información en su poder y unas cuantas herramientas al alcance de la mayoría podría, por ejemplo, abrir una cuenta bancaria y pedir préstamos en nuestro nombre, recibiendo el delincuente el dinero pero traspasándonos la deuda a nosotros. Y es que la utilización de documentos de identidad robados, unido a la utilización de herramientas de generación de vídeos e imágenes potenciadas por IA ha hecho que sea relativamente fácil actuar en nuestro nombre de esta forma.
“Pensemos por un momento como se realiza este procedimiento de forma online, donde solo se necesita una verificación del documento de identidad y una comprobación visual de nuestro rostro”, señala Josep Albors, responsable de investigación y concienciación de ESET España. “Una vez se ha conseguido robar el documento, el delincuente puede obtener imágenes de la víctima usando publicaciones en sus redes sociales y usarlas como base para intentar engañar al proceso de verificación bancario”.
Con las herramientas adecuadas, es posible que un delincuente pase el proceso de verificación requerido a la hora de abrir una cuenta bancaria online superponiendo nuestra cara sobre la suya. Esto es algo que ya se ha observado desde hace tiempo y que ESET ya identificó en 2024 tras analizar el malware GoldPickeaxe, una amenaza presente en varios países y que está dirigida a usuarios de móviles Android e iPhone.




