«Escuchar y comprender a los consumidores para dar una mejor respuesta a sus necesidades» es la prioridad estratégica de Haier. Una estrategia que consiste en traer al mercado productos a medida destinados a facilitar el día a día de sus clientes».
«Para llevarla a cabo, Haier ha puesto en marcha un nuevo modelo industrial a través de la transformación de algunas de sus fábricas tradicionales en fábricas inteligentes. El objetivo principal es permitir un contacto directo entre el consumidor y las fábricas, para crear productos lo más a medida posible.
Haier, marca líder en la era Internet.
Debido al continuo desarrollo de la tecnología, el concepto de internet está transformándose del “Internet de la información” al “Internet de las cosas” y con él, nuestro estilo de vida. Partiendo de esta observación, Haier ha desarrollado su modelo de fábricas interconectadas que permiten una personalización masiva de la producción. De esta forma el consumidor conectado a internet se implica en el proceso de fabricación y diseña los productos a su gusto.
Zhang Ruimin, presidente de la junta y del CEO del grupo Haier, declaró:
«El modelo de fábricas en red de Haier es una innovación sin precedentes en la industria de los electrodomésticos y la tendencia actual es continuar en esta dirección. En la era de Internet, ya no basta con hacer que los clientes acepten y entiendan lo que hacemos. Ahora es necesario integrar usuarios y empresas. La característica más importante de internet es la distancia cero en la relación cliente-producto. Las empresas deben adaptarse integrando a los usuarios en su proceso de creación para proveer la mejor experiencia de producto».
Aplicación específica y primeros resultados.
En los últimos meses, el grupo Haier ha aumentado el número de fábricas inteligentes, donde la producción en masa de productos personalizados remplaza el tradicional proceso de fabricación a gran escala de la compañía.
Estas nuevas fábricas inteligentes (cuatro en China: una de aire acondicionado inteligente en Zhengzhou, una fábrica de frigoríficos en Shenyang, otra de calderas en Qingdao y una de lavadoras en Foshan) permiten a los consumidores personalizar los productos que desean adquirir. Lo más innovador en esta estrategia es la participación del cliente en el diseño y creación del producto.
Esta planta ha permitido por primera vez a los usuarios seguir de forma activa el proceso de producción a través de una conexión en directo vía aplicaciones móviles o internet. Además, los usuarios pueden acceder a los parámetros de rendimiento de los productos durante el proceso creación, a través de un informe de datos que se genera automáticamente una vez el pedido está listo.
Un código único se genera para cada producto fabricado de forma personalizada, como un carnet de identidad. En función de este, el producto se organiza, planifica y produce en la línea de proceso. De esta forma se pueden fabricar al mismo tiempo distintos modelos, colores y funciones de lavado para abordar así las exigencias individuales de los clientes.



