También en el ámbito industrial, uno de los sectores más competitivos, han sido varias las decisiones para promover la formación continua. Una de ellas es la previsión del incremento de la demanda de profesionales cualificados. Por ello, diferentes organizaciones están creando programas de formación y especialización.
El Gobierno de Navarra y el Colegio de Ingenieros Industriales de Navarra, por ejemplo, han impulsado un curso sobre la industria 4.0.
También en otra comunidad, en este caso Catalunya, se ha firmado un acuerdo de colaboración entre Fomento del Trabajo, el Colegio de Ingenieros Industriales de Catalunya y la Asociación de Ingenieros Industriales de Catalunya con el mismo objetivo: mejorar la cualificación de los profesionales.
Estas decisiones reflejan que la mentalidad ha cambiado. El diseño de planes formativos es clave para el desarrollo de una empresa. Con ellos, se fomenta la motivación de los trabajadores y como consecuencia, la productividad y los resultados económicos mejoran. Ya no solo se contratan trabajadores. Ahora también se promueve la difusión de conocimientos y experiencia para aumentar la cualificación.
La variedad de propuestas es muy amplia y depende de varios factores, como el sector profesional, la metodología, la demanda del mercado o el perfil de los alumnos. Además de compartir conceptos, también se trabajan habilidades más específicas que enriquecen la compañía desde un punto de vista humano.



