Juanma Moreno se trasladó a la caseta municipal de Adamuz para supervisar el operativo y subrayó la dificultad de la tarea: “No va a ser rápido; es un trabajo duro y complicado”, señaló. La maquinaria pesada llegada la pasada noche no ha resultado completamente efectiva debido a la complejidad del terreno, por lo que los equipos valoran distintas estrategias para avanzar en el rescate.
Moreno también se refirió a las familias de las víctimas cuyo fallecimiento aún no se ha podido confirmar, debido a la dificultad de acceder a los vagones siniestrados. Señaló que se están realizando pruebas de ADN en Huelva, Málaga y Córdoba para identificar a los fallecidos, muchos de los cuales “son muy difíciles de reconocer”.
“La prioridad es aliviar el sufrimiento de esas familias que están destrozadas y a las que aún no podemos certificar la muerte de su ser querido, ya sea padre, hermana o hijo”, enfatizó Moreno. El presidente andaluz insistió en que se está trabajando “con dureza” en unos vagones que describió como “un amasijo de hierros”.




