El 90% de los materiales contenidos en un teléfono móvil son reutilizables en la fabricación de nuevos productos tras ser sometidos a diversos procesos de tratamiento en plantas autorizadas.
Este dato se desprende del estudio sobre la reciclabilidad de los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) elaborado por la plataforma medioambiental Recyclia, en colaboración con la empresa Recybérica Ambiental.
Por materiales, el estudio establece que el 65% de las materias primas recuperadas de un móvil son plásticos, el 25% metales y el 10% restante sustancias irrecuperables, como fibra de vidrio. En el caso de las dos primeras, su destino más habitual son las industrias del automóvil y la electrónica de consumo.
El ciclo de renovación de los móviles se ha reducido a 18 meses y anualmente se desechan 20 millones de unidades en España.
El móvil es uno de los dispositivos de los que se extrae mayor cantidad de materias primas reaprovechables: 65% de plásticos, 25% de metales comunes y 8 PPM (Partes Por Millón) de metales preciosos.



