La jornada de Black Friday arranca mañana y, con ella, uno de los picos más intensos de compras online del año. Según los últimos análisis del sector, este día concentra casi una cuarta parte de las ventas del comercio electrónico anual en España y puede elevar un 59% el volumen de transacciones online respecto a una semana promedio. Esta actividad masiva convierte al Black Friday en un entorno ideal para que los ciberdelincuentes intenten aprovechar el incremento de usuarios conectados y las prisas por comprar.
Durante las últimas semanas, tanto la Policía Nacional como el Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE) han difundido avisos y recomendaciones ante el incremento de estafas online vinculadas al Black Friday. Entre ellas destacan campañas de phishing, smishing y la proliferación de páginas fraudulentas que imitan a comercios y empresas de mensajería. El elevado volumen de compras previsto para esta jornada, unido a la rapidez con la que los consumidores toman decisiones durante estos periodos, favorece que los delincuentes puedan ejecutar ataques con mayor eficacia.
En este contexto, desde ESET España se ha observado una evolución significativa en las técnicas empleadas por los ciberdelincuentes durante campañas de alto impacto como el Black Friday. “Las amenazas detectadas este año muestran un mayor grado de elaboración, con el uso de herramientas automatizadas y técnicas que buscan imitar de forma más precisa las comunicaciones legítimas de comercios y servicios. Además, la rapidez con la que a menudo se toman decisiones durante estos periodos promocionales puede favorecer que los usuarios no detecten señales de alerta que, en otras circunstancias, identificarían con más facilidad”, explica Josep Albors, director de Investigación y Concienciación de ESET España.




